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Depresión

¿Es la depresión realmente una enfermedad, o solo un estado de ánimo?

Sí, la depresión es una enfermedad. Es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

Se cree que la depresión está asociada con una falta de balance químico en el cerebro, muy semejante a la forma en que la diabetes está asociada con una falta de balance metabólico en el cuerpo. Esto la convierte en una enfermedad originada, como otras, en un desequilibrio dentro de nuestro organismo. Adicionalmente, la depresión es una de las enfermedades más comunes, se calcula que afecta a 350 millones de personas en el mundo. La depresión es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad.

¿Por qué se adquiere la depresión?

Existen diferentes factores que se conjugan y producen la depresión, como por ejemplo predisposición genética, eventos de la vida que actúan como desencadenantes y una falta de balance químico en el cerebro.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión?

Los síntomas de la depresión incluyen:

  • Pérdida del interés en las cosas que usualmente son placenteras.
  • Disminución de la energía.
  • Un estado de anímico deprimido que dura la mayor parte del día y casi todos los días.
  • Alteraciones del sueño, fatiga.
  • Cambios significativos en el apetito con pérdida o aumento de peso.
  • Indecisión.
  • Sentimientos de minusvalía.
  • Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.

La Depresión es diferente a la tristeza o al dolor

La muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo o el final de una relación son experiencias difíciles que una persona debe soportar. Es normal que los sentimientos de tristeza o pena se desarrollen en respuesta a tales situaciones. Las personas que experimentan este tipo de sensaciones con frecuencia podrían describirse a sí mismos como "deprimidos". Pero la tristeza y la depresión no son lo mismo. El proceso de duelo es natural y único para cada individuo y comparte algunas de las mismas características de la depresión. Tanto el dolor y la depresión pueden implicar una intensa tristeza y abandono de las actividades habituales, pero son diferentes en aspectos importantes, como por ejemplo:

  • En el dolor, los sentimientos tristes viene en olas, usualmente intercalados con recuerdos positivos. En depresión mayor, el humor y/o interés (placer) esta disminuido por más de dos semanas.
  • En el dolor, la autoestima usualmente se mantiene. En la depresión, los sentimientos de inutilidad o de desprecio a si mismo son comunes.
  • Para algunas personas, la muerte de una persona querida puede llevarlo a caer en una depresión mayor. Perder un trabajo o ser víctima de un asalto físico o incluso un desastre mayor puede llevarlo a la depresión a otras personas. Cuando el dolor y la depresión coexisten, el dolor es más severo e incluso más prolongado que el dolor sin depresión. A pesar que pueda existir  simultaneidad entre el dolor y la depresión, estos son diferentes. La distinción entre ellos puede ayudar a abordar de la mejor manera a los pacientes.

Factores contribuyentes y prevención

La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, traumatismos psicológicos) tienen más probabilidades de sufrir depresión. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión.

Hay relaciones entre la depresión y la salud física; así, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa.

Está demostrado que los programas de prevención reducen la depresión. Entre las estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas escolares para promover un modelo de pensamiento positivo entre los niños y adolescentes. Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los resultados de sus hijos. Los programas de ejercicio para las personas mayores también pueden ser eficaces para prevenir la depresión.

Diagnóstico y tratamiento

Hay tratamientos eficaces para la depresión moderada y grave. Los médicos pueden ofrecer tratamientos psicológicos, como la activación conductual, la terapia cognitiva conductual y la psicoterapia interpersonal, o medicamentos antidepresivos. Se deben evaluar las posibilidades de llevar a cabo uno u otro tipo de intervención (por disponibilidad de conocimientos técnicos o del tratamiento en cuestión) y las preferencias individuales. Entre los diferentes tratamientos psicológicos a tener en cuenta se encuentran los tratamientos psicológicos cara a cara, individuales o en grupo, dispensados por profesionales o por terapeutas legos supervisados. Los tratamientos psicosociales también son eficaces en los casos de depresión leve. Los antidepresivos pueden ser eficaces en la depresión moderada a grave, pero no son el tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela.

¿Cómo actúan los antidepresivos?

Los antidepresivos reducen o tratan los síntomas de depresión corrigiendo la falta de balance en el cerebro, que está asociada con éstos síntomas. Sin embargo, aunque el antidepresivo esté actuando desde el principio sobre el trastorno químico cerebral usted puede no sentir alivio durante varias semanas. Los antidepresivos no son como los tranquilizantes, píldoras para dormir, estimulantes o analgésicos. No son adictivos.

¿Pueden los antidepresivos causar efectos secundarios?

Cualquier medicamento lo suficientemente efectivo para superar una enfermedad puede producir reacciones indeseables. La mayoría de estas son temporales y desaparecen después de que su cuerpo ha tenido tiempo para adaptarse al medicamento.

Si usted sufre efectos secundarios es importante que se lo comentara a su médico. Si cualquiera de los efectos parece particularmente severo o interfiere con sus actividades diarias debe llamar a su médico inmediatamente aún antes de tomar su siguiente dosis.

Referencias

  1. OMS- La Depresión. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs369/es/. Revisado en Julio 2016
  2. American Psychiatric Association. What is Depression?. Disponible en: https://www.psychiatry.org/patients-families/depression/what-is-depression. Revisado en Julio 2016